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viernes, 26 de diciembre de 2014

Me estoy volviendo impermeable.

Me llueven
de sangre las ojeras
y me aprieto la cintura
hasta que pase la tormenta,
si tan solo recordara
cuando empezó a llover.
Estoy empapada.
Y sola.
Bienvenida
a tu diluvio universal
de roja lluvia
y nicotina
por fumar,
que no cesará
hasta arrasar
con todo,
y sorpresa,
tampoco
tienes nada
que perder.

7 comentarios:

  1. Te echaba mogollón de menos, pero ya veo que sigues igual de preciosa que siempre. Solo hay que leerte para darse cuenta.
    Feliz y achuchable navidad, ♡

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    1. Ay ay ay Marinilla mía, yo también te echaba de menos, pero veo que como siempre me sigues guardando las espaldas, te deseo una Navidad tan dulce como lo eres tú. ♡

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  2. Realmente precioso. Seguiré leyendo por aquí. Gracias por escribir cosas así :)

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  3. Es precioso... De qué manera expresas tanto dolor, tanto sufrimiento, tanta soledad...
    Son un cúmulo de sentimientos que llevan al diluvio, como bien describes, a una caótica manera de entender que diantres está ocurriendo para sentir que no hay nada que perder pero mucho por vivir.
    Sé positiva, todo es más bonito y tu mucho más feliz.

    Un superabrazo.

    Martina.

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    1. Como me alegra que te guste, muchas gracias :3
      Un abrazo.

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  4. Cuántas cosas llueven, cuántos diluvios universales, y tú sigues ahí, tan mojada...
    ¡Y a mí me mojas el corazón! Precioso :)
    Un besito, señotira.

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